¿Qué hace que la miel sea tan especial?

Nutrición
La miel contiene nutrientes específicos, como antioxidantes, aminoácidos y vitaminas, que la convierten en un complemento saludable para la dieta. La miel contiene azúcar de forma natural. Un poco más de la mitad del azúcar de la miel es fructosa. Una cucharada o 21 gramos de miel cruda contiene aproximadamente 64 calorías y 16 g de azúcar. La miel puede tener un efecto protector contra la diabetes y algunos tipos de miel pueden ayudar a mejorar los niveles de colesterol.

Las personas con diabetes o que siguen dietas bajas en azúcar pueden optar por consumir miel con moderación para evitar cambios significativos en sus niveles de azúcar en sangre. La miel pura tiene un efecto moderado en los niveles de azúcar en sangre.

La miel natural contiene naturalmente pequeñas cantidades de las siguientes vitaminas y minerales:

niacina
riboflavina
ácido pantoténico
calcio
magnesio
manganeso
potasio
fosforoso
zinc

Los beneficios de la miel para la desintoxicación

La miel es extremadamente beneficiosa para quienes buscan aumentar su capacidad de desintoxicación. La miel cruda se ha utilizado durante siglos para inducir el sueño; la mayoría de los procesos de desintoxicación del cuerpo ocurren mientras dormimos, gracias a su acción hipotónica. La miel contiene varios antioxidantes importantes, como flavonoides, ácidos orgánicos y compuestos fenólicos. Se ha demostrado que la miel aumenta la actividad antioxidante en la sangre. Los antioxidantes se han relacionado con la reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Al ser una fuente natural de peróxido de hidrógeno, la miel se ha utilizado como antibiótico natural y protector de la piel durante siglos. Además, su alto contenido de azúcar ayuda a prevenir el crecimiento bacteriano, y su bajo nivel de pH actúa para eliminar la humedad de las bacterias (lo que ayuda a eliminarlas).

Quienes deseen proteger su hígado de las toxinas y contaminantes ambientales deberían considerar consumir miel a diario. Sus potentes propiedades antioxidantes medicinales ayudan a proteger el hígado del daño oxidativo. Investigadores también han descubierto que el consumo de miel cruda aumenta los niveles de óxido nítrico en los fluidos corporales, lo que reduce las enzimas hepáticas como la AST y la ALT en la sangre. Se ha demostrado que los niveles elevados de actividad sérica de ALT y AST indican daño hepático. Por lo tanto, la miel cruda es una excelente opción para quienes buscan desintoxicar y proteger la función hepática.