Esperamos que haya leído sobre los beneficios del complejo de vitamina B, que se encuentran aquí. Sin embargo, ¡algo no cuadra! Las vitaminas B mencionadas fueron la 1, 2, 3, 5, 6, 7, 9 y 12. Juntas, conforman un poderoso trío de nutrientes que ofrece una amplia gama de beneficios para la salud, desde tratar problemas digestivos hasta aumentar la energía y fortalecer la función cerebral. ¿Qué pasó con las otras vitaminas B: vitamina B4 (también conocida como adenina), vitamina B8 (inositol), vitamina B10 (ácido paraaminobenzoico – PABA) y vitamina B11 (ácido salicílico)?

Respuesta corta: Estas vitaminas ya no se consideran ni se etiquetan como tales porque ya no se ajustan a la definición oficial de vitamina (esenciales y necesarias para el crecimiento humano normal, y deben obtenerse a través de la dieta, ya que el cuerpo humano no las puede sintetizar). Sin embargo, muchas aún se utilizan y se recomiendan para diversas necesidades de salud, como otros suplementos nutricionales.

Analicemos cada una de estas cuatro vitaminas B suplementarias, centrándonos en cómo cada una de ellas es responsable de ayudarnos a seguir funcionando con la máxima (con suerte) eficiencia:

1.) Vitamina B4 (adenina o carnitina o colina)
La vitamina B4 es un miembro lejano de la familia del complejo B y se conoce como uno de los factores lipotrópicos. Lipotrópico significa que la colina posee propiedades que previenen la acumulación excesiva de grasa en el hígado. La adenina es conocida por su función en la aceleración del proceso de producción de energía en nuestro cuerpo. Al ser un derivado de la purina, desempeña un papel crucial en la síntesis de proteínas y los procesos químicos que la acompañan. Además, es un componente importante tanto del ADN como del ARN, ácidos nucleicos que proporcionan nuestra información genética.

Sin vitamina B4, la formación celular y el desarrollo saludable de nuestros tejidos corporales probablemente se verían afectados; además, nuestro sistema inmunitario podría verse comprometido, lo que dificultaría la capacidad del cuerpo para combatir virus e infecciones. También puede desempeñar un papel importante en el mantenimiento de niveles saludables de azúcar en sangre, deteniendo la degeneración y mutación celular, y previniendo la actividad de los radicales libres, posiblemente ralentizando así el proceso de envejecimiento, por ejemplo, ayudándonos a mantener niveles de energía altos.

¿Qué otros beneficios tiene la vitamina B4? Es un componente crucial del neurotransmisor acetilcolina, necesario para el movimiento muscular y la función cerebral. La vitamina B4 también es un componente importante de la fosfatidilcolina, necesaria para la integridad de la membrana celular. Es un componente esencial de la esfingomielina, que se encuentra en las vainas de mielina (un tipo de material aislante) y que protege y es esencial para el correcto funcionamiento del sistema nervioso. También regula la función hepática, minimiza el exceso de depósitos de grasa y es necesaria para el metabolismo normal de las grasas.

Fuentes alimentarias: Granos integrales como cereales y panes, propóleo, polen de abeja, miel cruda sin procesar, frutas y verduras frescas, clavo de olor, tomillo, salvia, jengibre, hierbabuena, jojoba, espino y cardo bendito.

2.)  Vitamina B8 (inositol)
La vitamina B8 es hidrosoluble, pertenece a la familia de las vitaminas B y es un componente esencial de las membranas celulares. Como componente esencial de las membranas celulares, es vital para la corriente eléctrica y el transporte de nutrientes a través y dentro de las células. El inositol existe en diversas formas y contribuye al funcionamiento saludable de las células. Además, ha demostrado potencial para tratar enfermedades graves, así como algunos trastornos psicológicos y el síndrome de ovario poliquístico (un desequilibrio hormonal en las mujeres que aumenta la producción hormonal masculina, lo que puede provocar aumento de peso, ciclos menstruales irregulares, infertilidad y quistes ováricos).

El inositol, como forma de glucosa, no solo mejora el rendimiento celular al formar parte de la membrana que las rodea, sino que también ayuda a procesar la grasa en el hígado y el corazón, manteniendo el correcto funcionamiento de los músculos y los nervios. El inositol también promueve el crecimiento saludable del cabello y ayuda a metabolizar los nutrientes para obtener energía.

Lo que hace que la vitamina B8 sea eficaz en el tratamiento de afecciones psicológicas como la depresión, el trastorno bipolar y el trastorno de pánico es su capacidad para influir en la cantidad de serotonina disponible para ser suministrada a los nervios del cerebro.

El inositol y la colina, aunque químicamente son bastante diferentes, parecen actuar sinérgicamente, ya que ambos son componentes esenciales de los fosfolípidos, los lípidos (grasas) más importantes en plantas y animales. Juntos, el inositol y la colina producen lo que se conoce como lecitina. La lecitina facilita la absorción de la vitamina B1 (tiamina) y la vitamina A, convirtiendo indirectamente el inositol y la colina en vitaminas cruciales. También se ha observado que el inositol aumenta la eficacia de la vitamina E, un importante antioxidante.

Fuentes alimentarias: hígado, legumbres, soja, acelga, tomates, lechuga romana, zanahorias, almendras, huevos, cebollas, repollo, pepinos, coliflor, leche de cabra, leche de vaca, frambuesas, fresas, fletán, avena y nueces.

3.) Vitamina B10 (ácido paraaminobenzoico – PABA)
Anteriormente conocida como vitamina R, la vitamina B10 es conocida por contribuir al crecimiento de microorganismos en el cuerpo. También protege nuestra piel de los radicales libres presentes en las sustancias químicas nocivas presentes en la contaminación atmosférica y los rayos ultravioleta del sol, que pueden hacer que nuestra piel sea vulnerable a infecciones. Esto explica por qué el PABA se encuentra como ingrediente en algunas lociones de protección solar.

El papel de la vitamina B10 en el crecimiento de microorganismos explica por qué, como suplemento, puede ayudar a aliviar el síndrome del intestino irritable (SII) y el malestar gastrointestinal, así como diversas reacciones inflamatorias. Como coenzima, la vitamina B10 también ayuda a nuestras células a optimizar la utilización de proteínas, así como a su metabolismo y a la formación de glóbulos rojos. Otros beneficios para la salud reportados incluyen su acción antialérgica para la piel, el alivio de la fiebre reumática y su efecto antienvejecimiento, eliminando líneas de expresión, arrugas y manchas oscuras.

El PABA es un componente de la vitamina B9 (ácido fólico) y es necesario para que el cuerpo absorba la vitamina B5 (ácido pantoténico).

Fuentes alimentarias: hígado, levadura de cerveza, cereales, arroz, salvado, germen de trigo, melaza, patatas, productos lácteos, pescado y frutos secos.

4.)  Vitamina B11 (ácido salicílico)
La vitamina B11 (ácido pteril-heptaglutámico) es una forma de vitamina B9 (ácido fólico), uno de los cinco folatos necesarios para los humanos, conocido actualmente como "factor de crecimiento del pollo". La vitamina B11 suele actuar en conjunto con la vitamina B12 para contribuir a la formación de ADN y ARN. También es esencial para la formación y el crecimiento de los tejidos corporales, así como del cerebro y la médula espinal del feto durante la embriogénesis. Otras funciones incluyen ser un componente de los glóbulos rojos y el plasma sanguíneo, ser un ingrediente en algunas cremas antiacné y ser beneficiosa en el tratamiento de afecciones podales como psoriasis, callos, durezas y muchas otras afecciones cutáneas.

Fuentes alimentarias: Yema de huevo, queso, hígado, pescado, carne y aves, órganos, patatas y verduras de hojas verdes como las espinacas.